domingo, 18 de agosto de 2019

Rodaje del cortometraje sobre el Señor de La Oreja Verde






SEÑOR DE LA OREJA VERDE
Retrato realizado por Lucrecia Ferrera Fernández

ALGUNOS DE MIS LIBROS

sábado, 15 de junio de 2019

REFLEXIONES DE BEBÉS ANÓNIMOS. IMPRONTA

LOS BEBÉS TIENEN MUCHO QUE DECIR
Y lo dicen en el libro Reflexiones de bebés anónimos,
de Paco Abril, publicado por la editorial IMPRONTA

En este libro, los bebés, los recién llegados al mundo, los que nada saben, los que todo lo ignoran, reflexionan con deliciosa ingenuidad y sentido común sobre el mundo al que acaban de llegar. Hablan de todo: de malévolos intrusos, de orinalitos, de extraterrestres, de comonotes, de pasaportes para ir al país de los Sueños, de ideas polilla, de moda, de caníbales, de contradicciones, de sonrisas y pan, de usurpadores, de ignorancia…
En el prólogo del libro, Marino Pérez Álvarez, catedrático de Psicología de la universidad de Oviedo, afirma: “Cada relato de este libro es único, con un sabor especial, sin que falte el suspense. Fantástico lo que van a leer”.



martes, 4 de junio de 2019

SILVESTRE Y LA PIEDRA MÁGICA


Autor e ilustrador: William Steig
Editorial: Blackie Book

Silvestre es el título de un libro que apetece empezar acariciándolo. Abrirlo te hace encariñarte aún más con él, pues, de inmediato, aprecias la textura del papel y el olor a libro fresco. Y te dices: ¡mmm, qué bueno!, voy a deleitarme despacio, muy despacio, en la lectura de este cuento que promete tanto. Silvestre es un libro que deseas que te guste “de golpe”. Quien lo lea sabrá, desde el principio, por qué he utilizado la expresión que te guste “de golpe”.
Silvestre, el protagonista de esta historia, es un burro. Reproduzco aquí cómo empieza: “Silvestre Duncan vivía con su padre y su madre en la calle de las Bellotas, en un pueblo llamado Avenilla de Arriba. Una de sus aficiones era coleccionar piedrecitas de colores y formas curiosas”.
Esta afición va a ser el desencadenante de la inquietante –sí, inquietante– peripecia que va a vivir Silvestre y que van a vivir todos los lectores de 3 a 103 años que se adentren en las páginas de este libro. Y sin destripar su contenido, añado que quien siga su aventura tendrá el alma en vilo en más de un momento y se preguntará: ¿podrá salir Silvestre de esa situación?
Y hasta aquí puedo contar.
Solo añadir que el texto –muy bien traducido, por cierto–, las ilustraciones y la esmerada edición forman un todo inseparable que hacen de este cuento una lectura perdurable.
Paco Abril


ASÍ ES LA VIDA


Respuestas filosóficas y divertidas a preguntas de niñas y niños
Autor: Tomi Ungerer
Editorial: Blackie Books

“Así es la vida, respuestas filosóficas y divertidas a preguntas de niñas y niños” es un libro maravillosamente traducido y editado por Blackie Books. Recoge las curiosas preguntas que le hacían los más pequeños a Tomi Ungerer (1931-2019), y las no menos sorprendentes e ingeniosas respuestas del escritor, que afirmaba: “Yo me tomo la libertad de pensar por mí mismo”.
¡Y cómo se aprecia esa libertad en este fantástico libro!
Muchos niños y niñas de entre 3 y 103 años conocen alguno de los ciento cuarenta relatos que Ungerer escribió e ilustró a lo largo de su vida. Y los conocen aunque no sepan que fue él quien los creó.
Tomi Ungerer escribía y dibujaba para los más pequeños, pero se salía de los moldes que imponía una estrecha concepción de la infancia. Huía, sobre todo, de esa visión que producía libros almibarados, rancios, insípidos y estúpidos.
Él rompía con las convenciones de lo que ahora llamamos lo políticamente correcto. Por eso no era visto con buenos ojos por ciertos severos pedagogos. Una rígida directora de un colegio suizo aseguró rotunda: “Jamás metería un libro de Tomy Ungerer en ninguno de mis centros”. Y esa prohibición, unida a todos los que se escandalizaron con sus creaciones, anima aún más a leerlos.
Escribía, no desde el adulto serio y sensato, sino desde ese niño inconformista que todos llevamos dentro. Su mujer decía de él que era “una persona con el desarrollo en suspensión”. Y él mismo reconocía : “Nunca me he hecho adulto”.
Cuando un fenómeno le resultaba inexplicable, afirmaba: “Si un fenómeno nos resulta inexplicable, adelante: que alimente nuestra imaginación y empape nuestros sueños”. De esa imaginación y de esos sueños está compuesto “Así es la vida”. Para no perdérselo.

Paco Abril



jueves, 16 de mayo de 2019

MARY, QUE ESCRIBIÓ FRANKENSTEIN



Título: Mary, que escribió Frankenstein
Autora: Linda Bailey
Ilustradora: Júlia Sardà
Editorial: Impedimenta


La historia de lo que propició la invención de algunos grandes relatos ha sido, en muchas ocasiones, otro gran relato, como la que motivó la creación de Frankenstein, una de las narraciones más míticas y potentes surgidas de la imaginación humana.

¿Qué circunstancias impulsaron en 1816  a una mujer de 18 años, casi una adolescente, a ponerse a la tarea de escribir una novela que, a pesar del tiempo transcurrido, no ha dejado de tener actualidad?
Esas circunstancias se resumen de manera concisa y magistral en el álbum “Mary, que escribió Frankenstein”, escrito por Linda Bayley, ilustrado de manera extraordinaria por Júlia Sardà y editado con todo primor por Impedimenta.

En este libro la ilustración es parte de la narración, o, para ser más exactos, es otra narración que amplía el texto dándole una mayor dimensión. Gracias a los dibujos narrativos de Júlia Sardà, penetramos en el mundo romántico de Mary Shelly, vemos sus curiosidades científicas, sus sueños literarios y a la criatura monstruosa y desvalida que nació, precisamente, de esas curiosidades científicas y de esos sueños.

“Mary, que escribió Frankenstein”, es de esas obras de arte llenas de matices que no te cansas de ver una y otra vez porque siempre encuentras en sus páginas algo nuevo.


El libro se centra en el escenario que hizo saltar la chispa creativa. Lo resumo: cinco jóvenes románticos de nacionalidad inglesa, invitados por uno de los personajes más famosos de su tiempo, el poeta Lord Byron, se juntan en una especie de casa rural de lujo al lado del lago Lemán, en Suiza. Van a compartir algo más de un mes de verano. Forman el grupo, además de Byron, su médico Jhon William Polidori, el  poeta, Percy Bysshe Shelly y dos mujeres, Claire Clairmont –embarazada de Byron, aunque éste la rechaza–, y la gran protagonista de este grupo, Mary Shelly, la compañera de Percy. Todos son románticos, apasionados de la poesía y de la novela gótica, y tienen muchas ganas de escribir.

El tiempo atmosférico desempeña un papel decisivo en este encuentro. Aquellas cinco personas van a vivir lo que se llamó un “verano sin verano”. Llueve sin parar y las temperaturas han bajado de manera imprevisible. Ellos ignoran por qué se ha producido este inusual fenómeno. Nunca sabrán que, el año anterior, la tremenda erupción del volcán Tambora, situado a 2.500 kilómetros de distancia, había trastocado el clima de la Tierra.

Esa meteorología adversa hace que pasen mucho tiempo encerrados en aquella mansión. Para entretenerse, Byron propone que cada uno escriba un relato de terror. ¿Quién será capaz de idear el cuento más espeluznante?

Mary Shelley es la que se toma más en serio este reto. Y de su pluma inspirada nacerá ese Frankenstein que doscientos años después sigue formando parte del aire de historias que respiramos, ese aire al que el sociólogo Edgar Morin tuvo el acierto de llamar el imaginario colectivo. Ese Frankenstein del que este libro es el mejor aperitivo.


miércoles, 10 de abril de 2019